



Es parte de la trilogía de cuentos del libro ESPECTRO DE SARAH ELLEN ROBERTS Y OTROS RELATOS, puede adquirirlo en Tiendas Kindle Amazon. The fall of an alien object on a remote border village between Peru and Bolivia, creates an unusual event that a novice journalist trying to solve with unexpected consequences.





El 21 de septiembre, la nave espacial robótica japonesa Hayabusa 2 logró colocar sobre la superficie del asteroide Ryugu dos pequeños robots que estudiarán la superficie del cuerpo rocoso. Ahora, a unos 170 millones de kilómetros de la Tierra, nos llegan las primeras fotografías desde su superficie.
El Hayabusa 2 está operado por la Agencia de Exploración Aeroespacial Japonesa (JAXA). Le han encomendado la tarea de tomar muestras del Ryugu y de llevar el material que haya recogido de la superficie de vuelta a la Tierra.
Operado por la Agencia de Exploración Aeroespacial Japonesa (JAXA), Hayabusa2 tiene la tarea de tomar una muestra de un asteroide llamado Ryugu y devolver esos materiales a la Tierra.

El objetivo será ahora analizar la superficie
La nave se lanzó al espacio en 2014 y llegó al Ryugu en junio de 2018. Se dedicará ahora a tomar todas las muestras que sean posibles antes de regresar a casa a finales de 2019.

La nave espacial se lanzó en 2014 sobre un cohete H-IIA y llegó a Ryugu en junio. Tomará múltiples muestras del asteroide en el próximo año antes de regresar a nuestro planeta a finales del próximo año.

Una de las primeras imágenes desde el asteroide Ryugu
El objetivo de la JAXA es aprender más sobre el cuerpo rocoso y entender mejor su composición. Se cree que lo asteroides como Ryugu son lo que queda de lo que era el sistema solar en su edad primitiva. Así que es de entender que den una idea de cómo era nuestro hogar cósmico cuando ser formaron los primeros planetas.
Los dos robots que ahora mismo están sobre la superficie de Ryugu se llaman Rover-1A y Rover-1B, y son solo los dos primeros robots que lanzará Hayabusa 2 durante el tiempo que investigue al asteroide.

Los robots japoneses Rover-1A y Rover-1B, los primeros en pisar un asteroide
Los robots, de forma cilíndrica, se lanzaron desde una cápsula llamada MINERVA-II1 y están equipados con todo tipo de censores y de cámaras.

NASA
Junto con los mapas, lanzados al cosmos en los años 70, también se enviaron dibujos de seres humanos y discos con sonidos de nuestro planeta.
Hace unos 40 años, la humanidad dio un paso arriesgado hacia el descubrimiento de la vida alienígena. Fue en los años 70, cuando la NASA mandó al espacio varios mapas para orientar a los extraterrestres y ayudarles a encontrar nuestro planeta. En aquella época parece que la agencia espacial estadounidense no se planteaba que revelarles nuestro paradero a los alienígenas pudiera entrañar peligro alguno.
"Teníamos que poner algo en la [sonda] Voyager que dijera de dónde venía y cuánto tiempo había estado viajando", comentó el diseñador del mapa, Frank Drake, a 'National Geographic'. Como el mapa tenía que ser entendido sin dificultades por los extraterrestres, los científicos utilizaron como indicadores los púlsares, estrellas de neutrones que giran a una gran velocidad y emiten pulsos muy intensos de radiación electromagnética.
Cada pulsar es único y tiene una vida de miles de millones de años, lo que los convierte en puntos de referencia ideales. Por eso Drake creó un mapa en el que aparecían una decena de estos fenómenos celestes junto a la imagen de dos seres humanos, un hombre y una mujer, para que los alienígenas nos reconocieran cuando visitaran nuestro planeta.

Muestra del primer mapa creado por Drake / NASA
Dos copias del mapa fueron enviadas con las sondas Pioneer 10 y Pioneer 11 en los años 1972 y 1973 respectivamente. Mapas similares también fueron puestos dentro de la Voyager 1 y la Voyager 2, lanzadas en 1977.
Los mapas de las Voyager tenían como soporte discos de oro, que contenían también grabaciones de sonidos de la naturaleza, por ejemplo truenos y erupciones de volcanes, así como ruidos relacionados con los humanos: el sonido de un tren, el de un carro y un caballo, y el de un beso de una madre a su hijo, expone'Mail Online'.
¿Qué posibilidades tenemos de ser encontrados?
Actualmente las sondas Voyager son las naves espaciales que han viajado más lejos de todas las que han sido lanzadas desde nuestro planeta; una de ellas incluso ha entrado en el espacio interestelar. ¿Significa eso que las posibilidades de ser hallados por los extraterrestres son muy altas?
"Son muy bajas", comentó Drake. "La sonda se mueve a unos 10 kilómetros por segundo, y a esta velocidad –teniendo en cuenta la distancia típica entre los astros– tardará medio millón de años para pasar de una estrella a otra. Y, por supuesto, no se dirige a ninguna estrella en concreto, sino que simplemente va hacia donde va".