viernes, 10 de mayo de 2019

La NASA desviará un asteroide en 2022 con su primera tecnología de defensa planetaria







Actualmente los investigadores están realizando observaciones con potentes telescopios en todo el mundo para comprender el estado del sistema de asteroides antes de que la misión lo alcance.

La NASA tendrá la oportunidad de probar su primera misión de defensa planetaria, la Prueba de Redirección de Doble Asteroide (DART, por sus siglas en inglés), desviando una pequeña luna en el sistema binario de asteroides Didymos.

De acuerdo con el informe, publicado en la página oficial de la agencia, el asteroide no representa una amenaza para la Tierra y es un objetivo de prueba ideal, ya que medir las alteraciones en la órbita que un pequeño asteroide realiza alrededor de otro más grande en un sistema binario es mucho más fácil que observar cambios en la órbita de un solo asteroide alrededor del Sol.

Actualmente los investigadores están preparándose para el lanzamiento en el Laboratorio de Física Aplicada Johns Hopkins (APL, por sus siglas en inglés) en Laurel (Maryland) y en otros lugares en todo EE.UU., mientras que el inicio de la misión se prevé para el verano de 2021.

Observando Didymos

No obstante, para llevar la nave espacial DART hasta su objetivo previsto —un asteroide binario que consiste en una luna pequeña (Didymos B) que orbita un cuerpo más grande (Didymos A)— los científicos primero deben entender cómo se comporta el sistema.

Los investigadores han estado haciendo esfuerzos para observar a Didymos desde la Tierra desde 2015, y ahora una campaña internacional coordinada por Cristina Thomas de la Universidad de Arizona del Norte, líder del grupo de trabajo de observación de DART, está realizando observaciones críticas utilizando potentes telescopios en todo el mundo para comprender el estado del sistema de asteroides antes de que DART lo alcance.

"El sistema de Didymos es demasiado pequeño y demasiado lejano para ser visto como algo más que un punto de luz, pero podemos obtener los datos que necesitamos midiendo el brillo de ese punto de luz, que cambia a medida que Didymos A gira y Didymos B lo orbita", dijo Andy Rivkin de APL, colíder del equipo de investigación de DART, quien participó en las observaciones.

Los cambios de brillo, por su parte, indican el momento en que Didymos B pasa por delante de Didymos A o se oculta detrás de él. Estas observaciones ayudarán a los científicos a determinar la ubicación de los dos cuerpos celestes y a informar del momento exacto del impacto del DART para maximizar la desviación.

Simulando el impacto

Las observaciones del telescopio son clave para entender cómo es Didymos B, pero no son suficientes para comprender su composición y estructura, dos factores determinantes para saber qué consecuencias tendrá el impacto tanto en DART como en su objetivo. Para ello los investigadores están llevando a cabo una serie de simulaciones que les ayudan a conformar sus expectativas de la misión.

Si bien gran parte del trabajo en DART hasta ahora ha sido el modelado y la simulación, muchas partes de la nave espacial han comenzado a tomar forma. Así, una maqueta a gran escala de DART ahora sirve como marcador de posición para el ensamblaje de cables y conectores que eventualmente conformarán el arnés de cableado.

jueves, 2 de mayo de 2019

La comunidad científica se prepara para el acercamiento en 2029 del asteroide Apofis





El cuerpo celeste pasará entonces, sin representar peligro, a una distancia 10 veces menor que la que nos separa de la Luna. Cuatro décadas después pondrá bajo verdadera amenaza a la Tierra.

Aunque el asteroide Apofis solo alcanzará su punto máximo de acercamiento a la Tierra dentro de seis años –el 13 de abril de 2029–, los astrónomos ya se están preparando y planifican cómo sacar el máximo provecho de ese evento. Así lo informó la NASA al difundir un video de animación que muestra la distancia a la que se encontrará entonces ese cuerpo celeste con respecto a nuestro planeta: apenas 31.000 kilómetros.

En una Conferencia de Defensa Planetaria que tuvo lugar esta semana en Maryland (EE.UU.), los científicos discutieron diferentes preguntas relacionadas con el Apofis, como el eventual impacto de la gravedad terrestre sobre ese asteroide y la posibilidad de emprender una misión especial para estudiarlo en detalle.

Asimismo, empezaron a elaborar planes para garantizar la investigación de su tamaño, forma y composición interna, además de las repercusiones que pudiese tener su aproximación.

"El acercamiento del Apofis en 2029 será una oportunidad increíble para la ciencia. Observaremos el asteroide con telescopios ópticos y de radar. Con las observaciones que estos últimos nos permitan, podríamos ser capaces de ver en su superficie detalles de apenas unos pocos metros de extensión", afirmó Marina Brozović, científica del Laboratorio de Propulsión a Reacción de la NASA.

El Apofis, de unos 325 metros de diámetro, fue descubierto en 2004 y bautizado en honor al dios griego de la oscuridad y el caos. En sus primeras estimaciones, los expertos temieron que chocaría contra la Tierra en 2029, pero más tarde otras investigaciones de la NASA determinaron que la probabilidad de que el Apofis impacte ahora con nuestro planeta es mil veces menor que, incluso, la de algún cuerpo celeste hasta ahora desconocido.

Sin embargo, sobran razones para querer estudiarlo ahora en detalle. En enero pasado, un equipo de científicos de la Universidad Estatal de San Petersburgo (Rusia) advirtió que aunque en 2029 el asteroide pasará sin causar daños a 38.000 kilómetros de la Tierra –una distancia 10 veces menor que la que nos separa de la Luna–, el acercamiento "más peligroso" tendrá lugar en 2068, cuando podría llegar a impactar contra nuestro planeta.

Un meteorito impactó la Luna y dejó un cráter de 15 metros





Nuestro único satélite natural se hizo con un nuevo cráter. Al menos a eso apuntan los resultados del análisis de un impacto cósmico realizado por un equipo de científicos desde España.

En la noche del 20 al 21 de enero, la Luna se deslizó lentamente a través de la sombra de la Tierra, mostrando a las personas de América del Norte un eclipse lunar total. Para los pocos afortunados que estaban observando el fenómeno ocurrió otro evento que rara vez se puede observar a simple vista: un meteorito brillante se estrelló contra la Luna.

El momento del impacto fue capturadopor el Sistema de Detección y Análisis de Impactos Lunares (MIDAS, por sus siglas en inglés), un grupo de telescopios de diferentes longitudes de onda ubicados en Sevilla, España. Después de varios meses de análisis, el equipo de científicos dice tener información sobre el fenómeno, incluido el tamaño de la roca, la velocidad a la que golpeó y el tamaño del cráter que dejó.

En el estudio publicado en la gaceta de la Real Sociedad Astronómica, los astrónomos revelan que el objeto impactante pesaba aproximadamente 45 kilogramos y medía entre 30 y 60 centímetros. Chocó con la superficie lunar a una velocidad de 61.000 km/h lo que sería suficiente para darle la vuelta al mundo en menos de un segundo.



La potencia del impacto equivale a la producida por 1,5 toneladas de TNT, creando un cráter que los investigadores estiman que podría tener hasta 15 metros de ancho. Y se cree que los residuos que fueron expulsados ​​alcanzaron una temperatura máxima de 5.400 grados centígrados, que es aproximadamente la misma que la superficie del Sol.

"Un objeto de este tamaño, si llegara a la atmósfera de la Tierra, se destruiría completamente. Sería un meteoro brillante, probablemente uno que llamamos una bola de fuego, pero ciertamente no llegaría al suelo intacto. Pero en la Luna, permanece como una sola pieza", explica Robert Massey, director ejecutivo adjunto de la Real Sociedad Astronómica en Londres.

Esto se debe a que, a diferencia de la Tierra, la Luna prácticamente no tiene atmósfera, lo que causaría que los escombros rocosos entrantes se quemasen por completo.

Los científicos explican que el conocimiento sobre los impactos lunares podría ayudar a las futuras misiones lunares.

lunes, 29 de abril de 2019

Científicos rusos encuentran posibles señales de vida en Venus



Un grupo de científicos de Novosibirsk analizó imágenes de la superficie de Venus y encontró lo que pueden ser evidencias de la presencia de seres vivos en el planeta.

Al estudiar imágenes panorámicas de la superficie de Venus, registradas entre 1975 y 1982 con las sondas soviéticas Venera-9, Venera-10, Venera-13 y Venera-14, los investigadores han identificado lo que parecen ser objetos en movimiento lento y con una estructura estable.



Los contornos de dichos objetos se asemejan a los de criaturas terrenales, como los de un lagarto, un escorpión y una seta. Las supuestas formas de vida cambiaron su ubicación en las diferentes imágenes, tenían tamaños notables y diferían de las formaciones geológicas de alrededor.

La hipótesis de los científicos rusos se basa en el hecho de que las condiciones necesarias para el surgimiento y el mantenimiento de formas de vida extraterrestres pueden diferir de las de nuestro planeta.

"El descubrimiento de la vida extraterrestre afectaría todo el conocimiento humano. Algo comparable con la expansión de la humanidad más allá de la Tierra y el comienzo de la era espacial", afirmó Valeri Snitnikov, uno de los autores del estudio.

domingo, 31 de marzo de 2019

Una bola de fuego en el cielo nocturno: captan un gran meteoro en Florida







Imágenes del fenómeno fueron masivamente compartidas en las redes sociales.

Un meteoro fue observado cerca de la medianoche de este sábado en el norte del estado de Florida (EE.UU.). Numerosos residentes de la zona publicaron en las redes sociales las grabaciones del fenómeno: la bola de fuego fue visible durante cinco o seis segundos.





Los sensores del Servicio Meteorológico Nacional de EE.UU. (NSW, por sus siglas en inglés) registraron el calentamiento producido por el meteoro. El NSW detalló en su cuenta de Twitter, que el cuerpo celeste fue notado cerca de las 23:52 (hora local).



Un meteoro es una bola de fuego, que se observa cuando un cuerpo celeste entra en la atmósfera de la Tierra. La mayoría de estos se destruyen totalmente durante la caída, pero algunos alcanzan la superficie de nuestra planeta, siendo denominados 'meteoritos'. Por ahora no se sabe si el avistado en Florida se desintegró o no.

sábado, 16 de marzo de 2019

Avistan en el cielo de Siberia un objeto parecido a un meteorito





Los testigos filmaron el paso del objeto luminoso con una cámara instalada en un coche.

Un objeto luminoso parecido a un meteorito fue avistado la noche del 16 de marzo cruzando el cielo cerca de la localidad de Turá, en la provincia rusa de Krasnoyarsk. Los testigos publicaron un video, filmado con una cámara instalada en un coche, que muestra el paso del objeto.

Las autoridades locales comentaron a la agencia Interfax que es posible que esta fuera una etapa separada de un cohete, pero tampoco se excluye que se tratara de un meteorito. No se registró ninguna actividad sísmica en el momento del incidente. Hasta el momento, el Ministerio de Emergencias no ha confirmado oficialmente la caída.

El objeto ha sido avistado en la misma región siberiana donde en el año 1908 cayó el bólido de Tunguska, un fenómeno que provocó el que se considera el mayor impacto en la Tierra registrado en la historia moderna.

miércoles, 6 de marzo de 2019

El meteorito caído en México que permitió establecer la cronología del sistema solar





El impacto de Allende, en el sur del estado de Chihuahua, se convirtió en una ventana para entender el origen de los planetas y su composición.
En México han colisionado dos de los meteoritos más conocidos mundialmente: el que originó uno de los cráteres más grandes por impacto que existen en la Tierra, Chicxulub, en la península del Yucatán, y Allende, que ha abierto una ventana para entender el origen del sistema solar.
Debido al impacto del meteorito Allende, que toma su nombre de una comunidad ubicada en el sur del estado de Chihuahua (norte de México), el 8 de febrero de 1969, es posible estimar en 4.568 millones de años la edad del sistema solar, saber de qué está hecha la Tierra y determinar que, en un principio, existían alrededor de 50 planetas que tras una etapa de colisiones a gran escala, quedaron reducidos a los ocho que se conocen actualmente.

Condrita carbonácea: corte de la porción del meteorito Allende.
"El Allende ha sido útil para entender el sistema solar, entender de qué está hecha la Tierra, el resto de los planetas, la Luna (...) Lo que resuelve es que son muy simples en su composición, que los planetas, por ejemplo, están hechos de la nube de gas y polvo que dio origen al sistema solar, y el cual proviene, mayormente, de la explosión de las novas y súper novas", explica Jaime Urrutia Fucugauchi, geofísico y miembro de El Colegio Nacional, durante una conferencia para celebrar los 50 años de que el meteorito impactó en México.
"Se estima, con base en información extraída del Allende, que el sistema solar tiene 4.568 millones de años". Jaime Urrutia Fucugauchi.
El Allende pertenece a un grupo de meteoritos relativamente raros, las condritas carbonáceas: tres de cada 100 meteoritos que caen a la Tierra son como este.
"Las condritas carbonáceas están hechas de inclusiones ricas en calcio y aluminio, que son los materiales más viejos del sistema solar. Se estima, con base en información extraída del Allende, que el sistema solar tiene 4.568 millones de años", refirió quien fuera director del Instituto de Geofísica de la Universidad Autónoma de México del año 1997 al 2005.
Cincuenta años de estudios
Cuando se produjo el impacto del meteorito Allende se estaba planeando el primer alunizaje, por lo que muchos laboratorios en el mundo estaban preparándose para el análisis de las primeras muestras lunares.
Esta circunstancia favoreció que las más de dos toneladas de fragmentos en que se partió al colisionar, se distribuyeran de forma veloz entre diversos centros científicos a nivel mundial, lo que lo convierte en uno de los astrolitos más estudiados y,  además, que casi todos los museos de historia natural, mineralogía y arqueología en el mundo tengan una muestra.
"Es uno de los mejores estudiados y siguen apareciendo novedades; hay entre 2.000 y 3.000 publicaciones y creo que va a seguir dando sorpresas por 50 años más", destaca el científico.
"La única forma en que podemos tener en los laboratorios material sobre la Tierra para analizar es a través de los objetos que caen en ella, como los meteoritos".Jaime Urrutia Fucugauchi.
El estudio de los meteoritos es fundamental para entender "cómo se origina el planeta, cómo se estructura, qué hay bajo la superficie, y, en definitiva, de qué está hecha la Tierra", sostiene Urrutia Fucugauchi. Además, también aporta datos sobre la composición del resto de cuerpos que conforman el sistema solar.
"La única forma en que podemos tener en los laboratorios material sobre la Tierra para analizar es a través de los objetos que caen en ella, como los núcleos de los cometas ometeoritos, los cuales viajan a 30 kilómetros por segundo", subraya.
Las aportaciones recientes
El Allende continúa aportando información sobre nuevos minerales que no se han encontrado en las rocas de la Tierra, así como distintos arreglos y texturas minerales.
"En estos últimos tres años se han encontrado entre ocho y 10 nuevos minerales en el Allende, lo cual ha sido una sorpresa, como la palangita (un granate) y la allendita", señala el investigador en entrevista con este medio.
Pese a que este meteorito sufrió una alteración por la temperatura, la presión y presencia de agua en la Tierra, no limita la información que se tiene de las primeras etapas. "Sigue siendo un cuerpo muy interesante para estudiar, incluso aunque algunos de los materiales de los meteoritos son afectados en el ambiente terrestre, se puede rescatar parte de su información original", abunda Urrutia Fucugauchi.

Aunque han pasado 50 años de la colisión, el número de publicaciones sobre el Allende va en aumento, debido a que las nuevas tecnologías en los laboratorios han permitido novedosos hallazgos.
Uno de los recientes descubrimientos más llamativos, refiere el experto, es el realizado por científicos japoneses que, al usar microscopia de alta resolución, descubrieron nuevos arreglos y texturas minerales.
"La misma capacidad que nos permite ir a visitar un asteroide, es la misma que nos permite crear armas de destrucción masiva".Jaime Urrutia Fucugauchi.
Sin embargo, el científico alerta sobre la necesidad de enviar un mensaje más enérgicoa los gobiernos sobre la destrucción del planeta. "Tenemos una civilización tecnológica con la capacidad de estudiar a los otros cuerpos del sistema planetario e, incluso, de salir del sistema solar, pero que también es capaz de acabar con la Tierra. La misma capacidad que nos permite ir a visitar un asteroide, es la misma que nos permite crear armas de destrucción masiva", concluyó.
Licencia de Creative Commons
El Misterio del Meteorito de Carancas by HERWARTH RONALD MORALES CHUMACERO is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-SinObraDerivada 4.0 Internacional License.
Creado a partir de la obra en El Misterio del Meteorito de Carancas.