miércoles, 8 de agosto de 2018

Cazador de exoplanetas de la NASA capta un cuerpo celeste inesperado



El telescopio espacial TESS todavía no ha proporcionado imágenes de otros planetas, pero sí de un cometa en movimiento.

El nuevo telescopio espacial de la NASA Transiting Exoplanet Survey Satellite (TESS), conocido como cazador de exoplanetas, inició la exploración científica el 25 de julio de este año, pero antes de emprender la búsqueda de otros planetas, captó imágenes de algo que no estaba dentro de su misión. Aquel día, el TESS tomó imágenes de prueba a lo largo de 17 horas y luego los científicos descubrieron en ellas un cometa en movimiento.

Se trata del cometa C/2018 N1, detectado por la misión NEOWISE de la NASA el 29 de junio. El mismo se sitúa a unos 48 millones de kilómetros de la Tierra, en la constelación Piscis Austrinus. Este lunes la NASA ha publicado un video compilado a partir de las imágenes del Tess. En el video la cola del cometa cambia de dirección por el viento solar.

Además del C/2018 N1 en las imágenes se ven dos estrellas variables, cuya luminosidad cambia como resultado de la pulsación, rotación rápida o el eclipse de sus vecinos binarios. El cambio de color de las estrellas del blanco al negro es resultado del procesamiento de las imágenes.

A partir del minuto 1 en el video también se observa luz procedente de Marte, ya que cuando el TESS tomó aquellas fotos el planeta se encontraba en su punto más cercano a la Tierra.  

martes, 7 de agosto de 2018

El satélite más grande de Júpiter 'canta' como un coro y emite ondas 'asesinas'






Científicos alemanes descubrieron extraordinarias ondas electromagnéticas emitidas por la luna Ganímedes, que pueden causar graves daños a futuras misiones espaciales.

El mayor satélite natural de Júpiter y del sistema solar, la luna Ganímedes, emite extraordinarias ondas electromagnéticas, conocidas como ondas de coro y un millón de veces más potentes que las de la Tierra, según muestra un nuevo estudio conjunto del Centro Alemán de Investigación en Geociencias (GFZ) y la Universidad de Potsdam (Alemania), recogeScience Daily. 

Las llamadas ondas de coro, un tipo especial de onda de radio que se produce a muy bajas frecuencias, han sido ya detectadas en el espacio alrededor de la Tierra. Son causa de las espectaculares auroras boreales, pero también emiten electrones 'asesinos', de alta energía, capaces de dañar naves espaciales.

Ahora un nuevo estudio muestra que las ondas de Ganímedes son más fuertes que el promedio. No es del todo sorpresa pero sobrepasa cualquier previsión, puesto que esa luna orbita dentro del campo magnético de Júpiter, lo que, según los autores del estudio, constituye uno de los factores claves en la extraordinaria potencia de sus ondas. El campo magnético de Júpiter es el más potente en todo el sistema solar, y 20.000 veces más fuerte que el de la Tierra

"Es una observación sorprendente y desconcertante, que muestra que una luna con campo magnético puede crear tan tremenda intensificación en el poder de las ondas", dijo el autor principal del estudio, profesor Yuri Shprits. 

Los nuevos datos obtenidos por la sonda Galileo muestran asimismo que las ondas de coro emitidas por otro satélite de Júpiter, la luna Europa, son más intensas que las de la Tierra, ya que su potencia es 100 veces más fuerte que el promedio. 

Según los científicos, estas observaciones plantean preguntas sobre si las ondas de Júpiter pueden producir electrones 'asesinos' y qué impacto pueda eso tener para futuras misiones al gigantesco planeta.  

Captan una misteriosa señal de origen extraterrestre en una frecuencia muy baja






La señal de 'ráfagas rápidas de radio' es de origen incierto y su frecuencia fue de apenas 580 MHz.

Astrónomos canadienses captaron el pasado 25 de julio una misteriosa señal de radio de origen extraterrestre en la frecuencia más baja jamás detectada en este tipo de fenómenos, informa Science Alert.

El radiotelescopio denominado Experimento Canadiense de Mapeo de la Intensidad de Hidrógeno (CHIME, por sus siglas en inglés) que se encuentra en la provincia de Columbia Británica, detectó el extraño ruido espacial conocido como 'ráfagas rápidas de radio' (FRB).

La señal, que ha sido denominada FRB 180725A por la fecha de su recepción, fue registrada en una frecuencia de 580 MHz, mientras que hasta ahora la frecuencia más baja de una FRB de la que se tenía registro era de 700 MHz.

Hasta el momento los científicos desconocen tanto el origen como la naturaleza exacta de este tipo de fenómenos, aunque algunas hipótesis atribuyen su surgimiento a la actividad turbulenta asociada a los agujeros negros, como, por ejemplo, la fusión de dos agujeros negros o las estrellas púlsar que emiten una radiación muy intensa a intervalos cortos y regulares.

"Estos fenómenos han ocurrido tanto durante el día como por la noche", mientras que "su momento de llegada no tienen correlación con ninguna actividad local u otra fuente conocida", asegura Patrick Boyle, gerente del proyecto CHIME.

domingo, 5 de agosto de 2018

Graban a un meteorito en el cielo nocturno de Rusia





Numerosos internautas compartieron en Internet videos del fenómeno, que fue visto en el distrito autónomo de Janty-Mansi.

Los residentes de Nefteyugansk y Surgut en el distrito autónomo de Janty-Mansi, en el norte de Rusia, grabaron este sábado un meteorito, que iluminó el cielo nocturno con la luz verde.

Numerosos internautas compartieron videos del fenómeno en Internet y varios de ellos supusieron que se trataba de algo más misterioso que un simple meteorito. Entre las versiones que se hicieron más populares en las redes sociales están: la invasión alienígena y el ensayo de un misil.

jueves, 2 de agosto de 2018

Dos meteoritos impactan contra la Luna y crean nuevos cráteres





Los objetos se destruyeron por completo tras su colisión contra la superficie del satélite.

El portal científico Meteoroides.net ha informado sobre la caída de dos meteoritos sobre la superficie de la Luna, que fueron captados por telescopios del Proyecto MIDAS instalados en los observatorios de Sevilla y La Sagra (España).

Según el portal, las rocas impactaron a gran velocidad contra la superficie lunar no iluminada el 17 y el 18 de julio, produciendo dos destellos de luz sobre el satélite terrestre.

Los meteoritos resultaron completamente destruidos por la colisión y crearon dos nuevos cráteres en la Luna, señala el portal.

miércoles, 1 de agosto de 2018

La ESA comparte un "objeto extraterrestre" proveniente del asteroide Itokawa



Los expertos europeos someten las muestras disponibles de la roca espacial a una simulación del viento solar para estudiar sus propiedades.

La Agencia Espacial Europea (ESA) ha publicado en su sitio web este 1 de agosto la imagen microscópica de uno de los 1.500 granos de roca que la sonda espacial japonesa Hayabusa recogió en el asteroide Itokawa y trajo a la Tierra. La expedición terminó en el 2010, pero desde entonces los científicos solo mostraron al público las imágenes tomadas desde cerca del propio objeto celeste.

El comunicado que acompaña a la imagen califica como "objeto extraterrestre" el grano, compuesto de elementos afilados y colocado ante las lentes del microscopio sobre un soporte. Sin embargo, no ofrece detalles sobre su composición química o propiedades físicas, que están siendo estudiadas en un laboratorio del Centro Europeo de Investigación y Tecnología Espacial en los Países Bajos.

Según detalló en una entrevista el investigador Fabrice Cipriani, también publicada por la ESA, el método que su equipo aplica a esta y otras muestras disponibles de la roca del asteroide evita destruirlas. Los científicos las colocan en una cámara donde se exponen a una imitación del viento solar, o sea, las bombardean con electrones.

Orígenes de la muestra

La sonda Hayabusa fue lanzada por la Agencia de Exploración Aeroespacial de Japón en mayo del 2003 y dos años y medio después alcanzó su objetivo. Fue la primera misión en llevar a la Tierra fragmentos de un asteroide.

Un análisis previo de los granos obtenidos por la sonda del asteroide Itokawa muestra que este no siempre tuvo las mismas dimensiones y forma que conocemos. Era aproximadamente 40 veces más grande cuando se consolidó, hace 4.500 millones de años, que ahora.

La segunda misión nipona para colectar muestras de roca espacial desplegó su base de operaciones la semana pasada a 20 kilómetros de otro asteroide, el Ryugu, que orbita en estos momentos a unos 280 millones de kilómetros de la Tierra. El mundo científico espera el regreso de esta expedición no tripulada para el 2020.

Insólitos cristales azules en un meteorito revelan la 'infancia' inquieta del Sol







Los pequeñas partículas retienen gases nobles que se acumularon mientras estaban expuestas a una fuerte irradiación que solo fue posible en la época temprana del Sistema solar, creen los científicos.

Millones de años antes de que se consolidara la Tierra, su estrella —el Sol— vivió una fase hiperactiva, afirma un grupo de científicos estadounidense-suizo. Los estudiosos comparan esa época del ciclo estelar con la infancia inquieta de los hijos y citan una prueba contundente de que el Sol no era hace 4.600 millones de años tal como lo conocemos.

Los comienzos del Sol siguen siendo un misterio para los astrónomos. Puesto que es más antiguo que nuestro planeta, es difícil encontrar objetos o materiales que fueran testigos de aquellos primeros años y portaran registros químicos de ese Sol primitivo. Sin embargo, los investigadores han encontrado lo que buscaban en el meteorito Murchison, que cayó en Australia en septiembre de 1969.

Se trata de unos pequeños cristales azules, diseminados en los fragmentos disponibles del meteorito. Según detalla un artículo publicado en el sitio web Astronomy, estos filamentos tienen un grosor comparable con el del cabello humano. Los científicos identificaron el mineral del que están compuestos como hibonita y determinaron que sus muestras son ricas en helio y neón: algo que atribuyen al "bombardeo" de toneladas de partículas de alta energía provenientes del "niño" Sol.

Más viejos que la Tierra

El Sol era muy activo en sus primeros años de vida, y emitía más partículas cargadas de lo que suelen hacer las estrellas durante la mayor parte de su vida. Uno de los investigadores, el profesor Philipp Heck, de la Universidad de Chicago, destacó que las muestras disponibles de hibonita son en el planeta una de las pocas cosas lo bastante antiguas para intentar descubrir cómo era realmente la actividad temprana del Sol.

Los científicos creen que esos cristales probablemente se cuenten entre los minerales de más temprana formación dentro el sistema solar, y que aparecieron incluso antes de que lo hiciera la Tierra, hace aproximadamente 4.500 millones de años. Otro miembro del equipo, Levke Koop, destacó que algo cambió en las condiciones de la irradiación cuando estos cristales ya existían.

"Por alguna razón, la hibonita fue irradiada, pero los materiales conformados más tarde no", dijo, admitiendo que desconoce la razón. Los cristales pudieron retener los gases nobles altamente volátiles que se habían producido bajo efectos de un Sol hiperactivo.

Los resultados completos del estudio fueron descritos en un artículo científico que publicó el 30 de julio la revista Nature Astronomy.

Según su hipótesis, en su primera época (antes de que se conformaran los planetas) el Sistema solar estaba compuesto por el Sol y un enorme disco de gas y polvo que giraba en espiral a su alrededor. Los primeros minerales se fusionaron bajo temperaturas comprendidas entre 815 y 1.480 grados Celsius. En comparación, Venus, el planeta más caliente de nuestro entorno, tiene en su superficie temperaturas lo suficientemente altas como para derretir el plomo, pero se trata de una media de 466 grados.

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El Misterio del Meteorito de Carancas by HERWARTH RONALD MORALES CHUMACERO is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-SinObraDerivada 4.0 Internacional License.
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